Examina la música que consumes

Que algunos alimentos nos gusten, no quiere decir que nuestro organismo los acabe procesando de una manera productiva y acaban siendo perjudiciales para nuestra salud. Del mismo modo se procesa la música en nuestras almas, ya que la música es el alimento del alma. Hay música que a simple vista parece buena, pero al final acabará siendo perjudicial. Las personas, a veces, tan solo buscan un refugio donde esconderse del temporal y olvidar por un rato lo que esta pasando fuera, o buscan acabar con la monotonía de sus vidas a través de una canción que como el azúcar o el chocolate al principio te da el subidón de azúcar pero después de media hora te sientes con hambre otra vez y nunca acabas saciado, o simplemente recordar tiempos pasados que siempre parecen mejores de lo que estas viviendo hoy y acabas viviendo en el pasado con tristeza en tu corazón. Pero no hay una conciencia de las letras, de que el contenido de esta música que tanto llena al principio, pero siempre genera un vacío, puede dirigir tus pasos a un lugar donde llegues a perder la fe, o a dejarte guiar a un mundo de desenfreno e histeria en donde tu conciencia quede anestesiada y no poder analizar con claridad el camino.
Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; más bien temed a aquel que puede hacer perecer tanto el alma como el cuerpo en el infierno.
Examina la música que consumes.

 

 

Share with:


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.